Amstrad, Japón, Personajes, Programación, RetroActivo Podcast

RetroActivo Podcast #52: Historia de Amstrad, segunda parte

4 Oct, 2015   Video

Segunda parte de uno de los grandes de 8 bits de los 80, el Amstrad, pero no solo el CPC, hablamos del PCW, los clónicos PC y otras curiosidades.


7 Responses

  1. Haddhar says:

    Hola
    Llevo mucho tiempo escuchándoos, voy al día con los últimos podcasts, y poco a poco escuchando los antiguos. Nunca he comentado por falta de tiempo, hoy me estreno con vosotros.
    Junto con “Retro entre amigos” sois mis dos podcasts favoritos de retro-tecnología. Me gusta que seáis tan técnicos, seguid así, estáis muy por encima de la media de otros podcasts retro.
    La única sugerencia constructiva que tengo para haceros es que doblárais la duración de los podcasts. La mayoría de los temas que tratáis necesitan más tiempo para poder ser desarrollados con un poco de profundidad, os dejáis muchas cosas en el tintero, porque el formato de tiempo que habéis escogido no da para más.
    Soy antiguo usuario de Amstrad, empecé con un CPC 464 fósforo verde y realmente según os he ido escuchando, tengo algunas aportaciones que comentar. Dejo un comentario en el episodio de ivoox.
    ¿Dónde preferís que deje los comentarios?

  2. Marce Luna says:

    Hola! Muchas gracias por tu comentario. Creo que aquí en el blog es el mejor sitio para comentar, porque no dependemos de un servicio de terceros que pudieran cerrar. Aunque yo mismo he dejado uno en YouTube xD. Lo repetiré aquí. Yo también, como verás he echado en falta muchas cosas. Y tú siendo usuario de CPC ya ni te digo… También lamenté el paso al formato de una hora… pero bueno, ahí está, es un buen resultado!

    Comenta, comenta!

  3. Marce Luna says:

    Siempre intenso el podcast! Qué lástima no haber podido asistir!

    He echado a faltar un par de cosas: Tratar más al que debe ser uno de los grandes éxitos de Amstrad, el ZX Spectrum +2, y la especie de fusión que hubo entre el CPC 6128 y el Spectrum +2, el ZX Spectrum +3, con disquetera de 3″ y CP/M!

    Efectivamente tuve un Amstrad PC1512 de doble disquetera de 5 1/4. Decir que el disco duro del que habla Juansa no venía de serie, lo compró mi padre por correo y venía encapsulado en una tarjeta ISA! Era de 30MB (no GB, eh?) y sí, hacía un ruido muy curioso xD. Me gustaban los slots del 1512, las tarjetas se metían quitando una tapa, no había que desmontar el PC. El interruptor era trasero, eso era un coñazo.

    La tarjeta gráfica no era exactamente una CGA, tenía al menos un modo añadido que estaba muy bien, era el modo de “alta resolución” de la CGA, 640 x 200 píxeles (sí, ladrillo píxeles pero de canto), pero en vez de monocromo, con 16 colores. Solo recuerdo dos programas capaces de usarlo.

    Uno era el entorno gráfico GEM de Digital Research (un Windows venido a menos). Lo traia el 1512 de serie aunque era originalmente para Atari ST. Apenas lo usé. El segundo programa, a este sí que le di caña, el famoso Deluxe Paint II Enhanced. Nunca llegué a ver las pantallas que hice en color, yo tenía el monitor en “fósforo blanco” xDD Amstrad también sacó un PC bajo la marca Sinclair, con unas especificaciones muy parecidas al 1512. La carcasa me recordaba al Amiga 500 pero en negro.

    Creo que no se ha mencionado que el teléfono E-Mailer tenía la curiosa característica de poder ejecutar juegos de Spectrum, aprovechando que Amstrad tenía los derechos aun.

  4. JuanSa says:

    Muchas gracias @haddhar!

    No son pocos los usuarios que nos piden que hagamos el podcast de más duración, sin embargo las estadísticas de YouTube nos dicen que a partir de la hora caemos en visitas. Probablemente sea porque el tema aburre si se alarga… la verdad que no lo sabemos.

    La solución que hemos encontrado es dividir los podcast en episodios, como ha sido el caso de este dedicado a Alan Sugar. También por esto tratamos de buscar siempre temas específicos con los que nos sea suficiente una hora.

    En cualquier cosa tomamos nota de todas las sugerencias, ¡muchas gracias!

    Pues escribirnos por donde te sea más cómodo, al final os leeremos 😉

  5. Juamstrad says:

    Hola, antes escribí como @haddhar, que es mi nick “mainstream”. Cambio a mi nick de videojuegos, que es Juamstrad (también a veces ObiJuan).

    Voy copiando por aquí los comentarios que puse en iVoox:

    * La elección del formato de 3″ minoriatario en vez de el más popular de 3.5″ se debe, como todo con Alan Sugar, a la búsqueda incansable del proveedor que diera una solución funcional al menor precio. Por cada unidaded 3.5″ el fabricante tenía que pagar royalties a Sony (inventora del formato), que obviamente repercutía en el precio. Las unidades de 5″ empezaban a verse como obsoletas y en general los discos eran menos fiables (esto es discutible, pero en aquel momento comercialmente se percibía así).
    Entonces se encontraron con la unidad de 3″ de Hitachi, que entraba dentro de los márgenes que buscaban. Aunque luego los discos fueran más caros al fabricarse en menor cantidad, lo que Amstrad buscaba siempre era reducir el impacto del precio de la máquina en la estantería, los costes de operación era algo que casi nadie se planteaba entonces en el momento de la compra.

  6. Juamstrad says:

    * La gama Plus (CPC+ y GX4000) era un movimiento cómodo para Amstrad. Básicamente repetía la receta de buscar un nicho que ya estuviera funcionando en el mercado, simplificar su fabricación y venderlo más barato. Irse a 16 bits seguía siendo demasiado caro para el segmento de ocio doméstico (los Amigas y Ataris ST de los 80s eran adelantados a su tiempo, pero costaban un dineral). Otros fabricantes habían optado por mantener una arquitectura de 8 bits, pero aumentando la memoria, y mejorando los chips de apoyo con mejores capacidades gráficas (resolución, colores, sprites y scroll por hardware), de sonido y de entrada y salida (puertos de cartucho, de ampliación, conectores dedicados para joysticks, etc). MSX2/+, NES, SEGA Master System, y en cierto sentido TurboGrafx (que se anunciaba como de 16 bits pero sólo su chip gráfico lo era, el procesador principal seguía siendo de 8 bits).
    Amstrad quiso jugar esta misma carta, intentando hacer doblete: de una misma arquitectura base sacar dos ordenadores personales y una versión consola. Y la jugada hubiera podido funcionar…. si no hubieran llegado 4 años tarde. Esta solución tuvo su momento hacia el 85-88, como una forma de estirar los 8 bits hasta que los 16 bits se abaratasen lo suficiente. En el año 90 esta arquitectura estaba obsoleta (como lo estaban ya el MSX2, o la NES, aunque a su mercado de juegos le quedaran algunos años prórroga), El Amiga y Atari ST se empezaban a abaratar y acercarse al nicho doméstico. Los nños que habían empezado a principios de los 80 con micros de 8 bits ya se podían plantear dar el salto a un segundo ordenador de 16 bits. Y si sólo te querías jugar, la Megadrive estaba entrando y la SNES a punto … En definitiva: el mercado estaba cerrado a los 8 bits.
    Si la primera premisa de Alan Sugar era sacarlo más barato, falló en la segunda: sacarlo muy rápido para no dar tiempo a la competencia a bajar sus precios o a sacar una nueva generacón. Sugar siempre tuvo esto presente cuando iba con prisas por sacar los compactos de audio, los CPC, los PCW, o el decodificador de satélite.
    Supongo que buscaba una forma de seguir rentabilizando el trabajo invertido en los CPCs pensando que competiría con la NES y la Master System, y no calibró que en realidad se estrellaría con los Amiga/AtariST, y Megadrive/SNES.

  7. Juamstrad says:

    * La jugada de Amstrad con el CP/M fue doble. Primero convenció a Digital Research para que se lo licenciara lo bastante barato como para poder incluirlo de serie en el precio de la máquina.
    CP/M había sido el sistema operativo profesional “micro” de primero de los 80s, y tenía una librería de software comercial bastante grande para profesionales y pequeños negocios. Pero entonces los precios medios de esas aplicaciones eran muy altos, en España cercanos a las 100.000 ptas.
    Además Digital Research había perdido el tren de la oportunidad al no lograr negociar un contrato con IBM para que CP/M fuera el sistema operativo de serie para el PC. Con el éxito de los compatibles y MS-DOS, su librería de software comercial se estaba quedando obsoleta. CP/M-86 llegó tarde, y además no era compatible a niivel binario con CP/M-80, con lo que los fabricantes tenían que recompilar el software específicamente para esta plataforma, y además con pobres expectativas de ventas.
    Amstrad convenció a muchos de esos terceros fabricantes de que bajaran los precios hasta las 99£ (un precio sorprendentemente asequible para la época), ya que la alternativa era prácticamente enterrar esos productos. Eso lo hizo lo atractivo para un público vírgen que nunca había usado ordenadores, pero que buscaba soluciones profesionales para su pequeño negocio (típicamente tiendas, pequeñas gestorías…) o su casa (profesionales liberales y autónomos).
    Con el PCW además en Inglaterra floreció una industria de las los paquetes integrados especializados, empresas que hacían SW vertical (muchas veces basados en el SW que traía de serie la máquina, como los archivos indexados del BASIC): TPVs, stock, facturación, mailing, BD de clientes… soluciones a medida para negocios como almacenes, autoescuelas, tiendas, abogados, etc… En Inglaterra el PCW trascendió su rol inicial de ordenador dedicado a procesador de textos y se convirtió en una solución universal para Pymes, profesionales… lo que ahora llamaríamos “SOHO”.
    Su fortaleza era también su punto más débil: estaba atado a una arquitectura de 8 bits y no podía crecer (o Amstrad no supo/quiso hacerlo, al apostar por el PC compatible). Cuando estas máquinas se fueron quedando obsoletas a lo largo de los 90, Amstrad no supo darles una solución para crecer sin perder el trabajo anterior, y los productos que sacó (PcW10 y PcW16) estaban obsoletos desde su concepción y eran caros para lo que ofrecían.
    El mayor fallo de Amstrad fue pensar en una solución que, si bien bastante completa para su época, estaba planteada exclusivamente a corto plazo.
    Probablemente ni Alan Sugar pensó el éxito que llegaría a tener, ni mucho menos en su continuidad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.